El jueves 16 de abril de 2015 el Instituto de la Ciudad reunió a representantes de las secretarías, administraciones zonales y empresas municipales en el Segundo taller sobre calidad de vida. El objetivo de este evento fue evaluar, con la ayuda del conocimiento práctico de los funcionarios, los indicadores que compondrán el Índice de calidad de vida para el Distrito Metropolitano de Quito (DMQ).

 

En primer lugar, el director del Instituto de la Ciudad, Julio Echeverría, presentó los contenidos a desarrollarse en el evento y dio paso a una breve exposición sobre los fundamentos teóricos detrás del Índice.

 

Posteriormente, se presentaron los resultados de la Encuesta de Condiciones de Vida para Quito (INEC 2014) y la evolución de estas condiciones (1999, 2006 y 2014). A continuación, se expuso la sistematización del Ciclo de Talleres de Calidad de Vida, que se realizó en septiembre de 2014 y que sirvió como insumo para la elaboración del planteamiento conceptual.

Después, conforme al cronograma, los invitados iniciaron, en mesas de discusión, debates sobre la pertinencia y consistencia de los indicadores correspondientes a los tres ejes que sustentan el Índice de calidad de vida, a decir: Gobierno del territorio, Acceso y goce de derechos, y Autorrealización, reconocimiento y pertenencia. Estos lineamientos, lejos de ser excluyentes entre sí, son concurrentes y complementarios.

Mesa de trabajo 1

Mesa de trabajo 1

Mesa de trabajo 2

Mesa de trabajo 2

Mesa de trabajo 3

Mesa de trabajo 3

En un foro final, tres funcionarios municipales expusieron los resultados a los que llegaron conjuntamente con los participantes del taller

Presentación mesa 1

Presentación mesa 1

Presentación mesa 2

Presentación mesa 2

Presentación mesa 3

Presentación mesa 3

¿Para qué servirá conocer el índice de calidad de vida del DMQ?

Aunque hay varias definiciones y factores que influyen en el concepto de calidad de vida, este es determinante, especialmente en la economía urbana, para decidir la localización de hogares y negocios.

Además, se lo considera para calcular la satisfacción de los habitantes de una ciudad con respecto a su entorno, su acceso a servicios, sus gobernantes y sus vínculos sociales. Por esa razón, repercute en el crecimiento y la competitividad de las ciudades.

Tener un Índice de calidad de vida parroquial, que pueda actualizarse periódicamente, servirá para medir y examinar la evolución de las condiciones y la percepción de los habitantes del DMQ sobre la vida en la ciudad.

Así, el Instituto de la Ciudad ofrecerá una herramienta fundamental que genere conocimiento para la toma de decisiones y el seguimiento de la política pública.