Con la finalidad de posicionar, en el debate académico sobre la ciudad, las temáticas: soberanía y seguridad alimjulioentaria, condiciones de posibilidad en el contexto del DMQ y sus áreas de influencia; el Instituto de la Ciudad de Quito realizó el conversatorio DMQ y Sistemas agroalimentarios en el eje norte, el día miércoles 27 de julio del 2016, en el cual se estableció un diálogo científico, propiciado por Verónica Andino (Becaria de Investigación ICQ- 2016) y diversos investigadores, entre ellos Henk Renting, y Óscar Forero de RUAF, (Resource Centres on Urban Agriculture and Food Security) quienes expusieron los resultados de la  investigación Situación y Dinámica Agroalimentaria en Quito- Región; estudio de alta importancia para el conocimeinto de la realidad de esta problemática en la región y el país.

Introducción: Dinámicas campo-ciudad y modelos de organización urbana superpuestos en el DMQ.

Julio Echeverría. Director del Instituto de la Ciudad.

El Instituto de la Ciudad, mantiene una reflexión permanente sobre las relaciones entre ciudad y desarrollo urbano, en esta línea hemos podido definir tres modelos de ciudad que se han ido superponiendo en el devenir histórico y que conviven estableciendo distintas conexiones entre ellos. El primero lo hemos denominado como el modelo concéntrico; el segundo, el lineal y el tercero, el modelo disperso. El concéntrico hace referencia al origen de la ciudad como fenómeno de aglomeración; en relación al tema que nos convoca, este modelo establece una relación simbiótica entre campo y ciudad relativamente equilibrada; el campo como proveedor de alimentos y la ciudad como prestadora de servicios. En el caso de las economías de los países andinos, se presenta una fuerte segregación étnica en esta relación campo-ciudad, la ciudad acoge a población principalmente blanco-mestizas y el campo a la población indígena.


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El modelo lineal, por su parte, hace referencia a la intensificación de la aglomeración, aceleración del urbanismo, intensificación de los procesos migratorios del campo a la ciudad que deriva en el relativo despoblamiento del campo. La relación entre industrialización y urbanismo, aparece como funcional en tanto este último contribuye a la concentración de fuerzas productivas necesarias para el desarrollo industrial. Concomitante con este fenomeno de intensificación de la relacion urbanizacion-industrialismo emerge el fenómeno de la agroindustria,y en él la llamada revolución verde, destinada a alimentar justamente a esas masas urbanas. Esta nueva configuración afecta la seguridad y la soberanía alimentaria de la ciudad, evidenciando sus efectos progresivamente. El modelo de ciudad lineal, genera externalidades negativas que tienen que ver con la contaminación ambiental, la congestión vehicular y la reducción de la calidad de vida de la población.

Estas externalidades, provocan un fenómeno de fuga desde la ciudad hacia el campo, fenómeno que está en la base del actual modelo de ciudad dispersa. Este nuevo modelo implica una desordenada expansión de la mancha urbana en los sectores rurales que tienen vocación agrícola, de allí que uno de los temas más relevantes en el momento actual sea la sostenibilidad. Este concepto, implica entre otras variables, la conservación de espacios verdes, una adecuada relación entre lo rural y lo urbano, la priorización de la producción agroecológica, la recuperación de saberes ancestrales relacionados a la producción agrícola, así como la  revalorización de formas de vida y consumo de las zonas rurales, etc.

Desde la perspectiva de la política pública, se enfrenta la dispersión de la mancha urbana, mediante la generación de centralidades, este tipo de configuración apunta a recuperar las virtudes de la ciudad concéntrica, esta vez a escala de la distribución dispersa en el territorio. ¿En qué medida es posible recuperar principios de esa forma urbana inicial en el contexto de la dispersión actual? El Instituto de la Ciudad sostiene la hipótesis de que esta configuración multicéntrica, que haría posible enfrentar los efectos negativos de la dispersión, implica la recuperación de espacios verdes, como componente funcional en las ciudades, con su correspondiente efecto de protección de la biodiversidad, así como la recuperación de formas de producción enfocadas a la seguridad y soberanía alimentaria.

Contexto de la investigación, Situación y Dinámica Agroalimentaria en Quito- Región. Henk Renting. RUAF

El proyecto que engloba la investigación presentada por Verónica y Óscar Forero, es parte de una serie de estudios, realizados en Coordinación con la FAO (Organización de las Naciones Unidas Para la Alimentación y la Agricultura) y con el Centro de Sistemas Agroalimentarios sostenibles de Canadá, en siete ciudades alrededor del mundo. El objetivo de este proyecto es desarrollar y comprobar ciertas hipótesis sobre los sistemas agroalimentarios urbanos.

Tres tendencias han sido el punto de partida de este proyecto, que se mueve entre el interfaz de lo académico y lo político. En lo académico, la tendencia contemporánea de pensar en sistemas agroalimentarios urbanos. El problema de la territorialidad, se había pensado principalmente desde un enfoque rural en cuanto a cadenas productivas, impulso a iniciativas agroecológicas, etc. mientras que en términos de desarrollo urbano las variables a considerar dejaban a un lado la relación con lo rural. Por ello, el punto de partida de esta investigación es establecer un enfoque territorial donde se cruza el tema agroalimentario con el estudio del sistema urbano, un enfoque que mira a la ciudad- región como el territorio donde se desarrollan los sistemas agroalimentarios.

El segundo enfoque está relacionado con la gobernanza, donde se ha pasado de un modelo que piensa al gobierno como algo “materializado” que ejerce políticas públicas desde arriba, hacia nuevas formas de gobernanza que no sólo se enfocan a nivel del estado, sino que apuntan hacia  formas de gobernanza multinivel y multiactorial, donde se incluyen e interrelacionan equilibradamente distintos niveles: junta parroquial, ciudad, provincia, estado, etc. Otra dimensión importante en cuanto a este tema, es la conciliación entre el ámbito público, la sociedad civil y actores privados.

La tercera tendencia que resalta el proyecto es la disposición empírica, evidente en ciudades y regiones que construyeron políticas agroalimentarias; lo cual ratifica la importancia de este enfoque  pues anteriormente este tipo de políticas se realizaba exclusivamente a nivel estatal o supraestatal. La emergencia de las ciudades en esta temática, se demostró por ejemplo en el Foro Urbano de Medellín y en el Pacto de Política Alimentaria Urbana de Milán, que visibilizan y fortalecen el enfoque de ciudad- región para el tratamiento de los sistemas agroalimentarios, lo cual define una línea directa para la Conferencia de Hábitat III, a realizarse próximamente en Quito.

En grandes líneas estos son los postulados sobre los cuales el proyecto operacionaliza metodológica y políticamente, el enfoque de Ciudad- región, que se ha ido consolidando sobre la marcha, en ciudades con disposición política y con base de estudios relacionados al tema; Quito es una de esas ciudades.

Situación y Dinámica Agro alimentaria en Quito – Región. Síntesis preliminar de hallazgos y posibilidades de acción.

Óscar Forero, RUAF.

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La evaluación sobre los últimos cincuenta años de política agroalimentaria y la propuesta prospectiva de largo plazo, realizada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP) señala que la desnutrición crónica infantil, la persistencia de una alta pobreza rural que lleva a la despoblación y envejecimiento de la población del campo, el corto descenso del coeficiente de Gini, obtenido además a causa de la fragmentación – y no de la redistribución- de la tierra, entre otros, son problemas que persisten y se han profundizado en relación a lo agrario. Estas constataciones permiten al MAGAP sostener que la persistencia de este panorama, sin intervención pública profunda en los próximos diez años, daría como resultado una tendencia de mayor empobrecimiento y despoblamiento, además de la puesta en emergencia de la seguridad alimentaria.

Este panorama nos muestra la necesidad imperante de realizar investigaciones en torno a sistemas agroalimentarios con un nuevo enfoque, que permita evidenciar las conexiones y potencialidades existentes para revertir estas dinámicas. La investigación realizada propone que ese enfoque sea el de ciudad-región.

En el caso de Quito-región, esta problemática se aborda metodológicamente de la siguiente manera:

Un círculo de color rojo, correspondiente al eje urbano (Quito), un primer anillo restringido al DMQ, un segundo anillo correspondiente a la provincia de Pichincha y un tercer anillo donde están Latacunga, Cotopaxi, Chimborazo, Sucumbíos, Napo, Pastaza, Orellana, Carchi Imbabura y parte de Manabí y Esmeraldas.

Se identifica también dos áreas de tensión- transición, en relación a un segundo eje denominado “Guayaquil -cuenca del Guayas”. Estas dos areas refieren a la relación de las ciudades región con la sierra sur y la región costera. Además se encuentra una fuerte interconexión con Pasto-región.

En base a los datos de densidad poblacional y en concordancia con el modelo de anillos propuesto, se evidencia que Quito tiene una excesiva primacía urbana, lo cual en lugar de generar equidad territorial, afecta las posibilidades de desarrollo tanto de la región como del propio Quito.

En cuanto a la base natural de Quito Región, se muestra que aunque la zona tiene una gran riqueza ecosistémica, con acceso a las dos grandes cuencas de agua (Cuenca del Río Amazonas y Región hidrográfica de la costa), al mismo tiempo tiene una altísima vulnerabilidad sísmica, y un escaso tratamiento de la contaminación ambiental.

Respecto de los procesos culturales expuestos de forma muy sintética se aprecia: un modelo ancestral exitoso por 2000 años, que no generó gran expoliación ecosistémica y que garantizó la producción y distribución de alimentos de una población numéricamente similar a la contemporánea. Después cincuenta años de invasión Inca que rompió toda la relación amazonía –sierra, luego la colonización española que desarticuló las relaciones entre la Sierra y la costa, seguida por la época republicana que determinó la bicefalia urbana (Guayaquil, Quito). Ya en la actualidad se observa una urbanización acelerada y una especialización en la que Guayaquil-región se establece como agroexportadora y Quito-región como proveedora de alimentos.

El gráfico siguiente muestra la lógica de excesiva primacía urbana de Quito y Guayaquil, donde las dos ciudades van absorviendo a las ciudades promisorias, lo que dificulta la provisión de servicios públicos, concentra capital, entre otros problemas derivados de la excesiva aglomeración. Mientras esta dinámica no cambie, la lógica será la absorción de riqueza y de población joven desde las regiones promisorias hacia las ciudades, que a su vez devuelven contaminación.


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Para mirar la diversidad existente en el anillo uno se recalca la enorme potencialidad de la categoría de “microrregiones”, que si bien no tiene actualmente relevancia político-administrativamente, en términos de planificación y gestión es muy valiosa. 

En cuanto a las microrregiones del DMQ, el estudio realizado por el ICQ, muestra tendencias variadas de despoblamiento para cada microrregión, si tomamos como ejemplo las zonas Noroccidental y Norcentral notamos un evidente despoblamiento de la primera, opuesto a la hiperconcentración urbana en la segunda. El fenómeno de conurbación de la zona agrícola más rica (Tumbaco, Cumbayá, Valle de los Chillos) se explica por la mayor accesibilidad de estos territorios, lo cual implicó una expansión acelerada en detrimento del abastecimiento y autonomía alimentaria de Quito.

En base a los datos de ese estudio, se presentan algunos gráficos que nos indican lo siguiente:

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Gráfico 1

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Gráfico 2.

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Gráfico 3

Primero, la enorme desproporción de densidad poblacional que hace que en el gráfico 1, no se muestren los valores de seis microrregiones (gráfico 2) cuyos valores, frente a las otras tres efectivamente mostradas en el radar, no son representativos. El gráfico 3 por su parte, nos muestra el proceso de despoblamiento y expoliación en las unidades urbano-rurales.

Se aprecia una disparidad muy grande, en donde Los Chillos, Tumbaco y Cumbayá no se pueden seguir llamando parroquias rurales, la mayoría de ellas, responden a procesos de conurbación, mientras las otras regiones están en emergencia de despoblamiento. Se evidencia también que la PEA agrícola tiende a la extinción en la zona rural del DMQ.

Una segunda parte de la investigación pretende identificar la proveniencia de los alimentos; con la siguiente tabla se puede evidenciar que de la necesidad de más de 700 000 toneladas/año de alimentos para Quito, la ciudad sólo produce 400. Esto muestra que la capacidad de provisión de alimentos desde el eje urbano es de 0,0005. Este fenómeno de incapacidad de autoabastecimiento se repite en el anillo dos; únicamente en el anillo tres existe un excedente, sin embargo mucho de ese alimento no llega a Quito; Chimborazo, Cotopaxi y Tungurahua son sus principales proveedores de alimentos. Por lo tanto, el anillo tres es con el que Quito urbano debería establecer mejores relaciones.

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En términos de tenencia de la tierra la relación es extremadamente inequitativa, se muestra como del total de UPAs, un 30% tiene menos de 1% de hectáreas y menos del 0,5% de Upas concentran cerca del 30% de la tierra. Esta tendencia se reproduce permanentemente puesto que la tenencia de la tierra se traduce en acceso a créditos, capacidad productiva, etc. Esto explica el papel de los intermediarios en relación a las UPAs pequeñas, que son quienes financian el proceso productivo y fijan el precio de los productos.

Con respecto a la utilización de agroinsumos, se puede ver que el 70% de los almacenes de agroinsumos están ubicados en Quito-región.

En cuanto a residuos agrícolas, es importante mirar que no existe un adecuado tratamiento del desperdicio alimentario, contaminado en muchos casos por agroquímicos de muy difícil eliminación.

En cuanto al consumo alimenticio de los ecuatorianos se muestra que la dieta es desequilibrada, predominan carbohidratos refinados y bajo consumo de frutas, verduras y leguminosas. En el caso del DMQ el promedio de prevalencia de desnutrición crónica (<5 años) es de 28.93% para el 2006, cifras alarmantes en una zona tan rica como Quito, considerando que este panorama se repite en las zonas rurales de Bolívar y Chimborazo. Existe una tendencia al crecimiento de la desnutrición en las zonas de mayor crecimiento del PIB agrícola, lo cual indica que o no se produce alimentos o éstos no se consumen en el territorio.

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El siguiente gráfico muestra un panorama general de la dinámica agroalimentaria en Quito, revelando que esta dinámica es muy vulnerable en una región diversa y con gran potencialidad. Esto deriva de la primacía del mercado sobre el estado y la comunidad, lo cual favorece a los modelos hiperproductivos y exportadores. El Estado es funcional a este modelo y la acción colectiva es débil lo que se manifiesta en cinco pautas, tres negativas: supervivencia familiar consciente (producción para la supervivencia), consumo alienado (no se consume lo que se produce) e iniciativa emprendedora informal (presencia importante de intermediarios) y dos positivas: consumo y producción local sana y pervivencia cultural y territorial.

En este marco, se identifica la estrategia central de creación y fortalecimiento de sistemas agroalimentarios interregionales resilientes, eficaces y pertinentes en función demodelos de acción colectiva concertada.

En base a la reflexión e intervenciones de los invitados, se establecieron las siguientes conclusiones:

Es necesario que Quito piense más en su relación con lo rural y con el territorio, pues hay que considerar que una debacle rural puede poner en serio riesgo la capacidad de su desarrollo urbano. En este sentido, el Instituto de la Ciudad ratifica la importancia de sus estudios sobre el potencial de la propuesta de Ciudad-región y de microrregiones como perspectiva para el análisis del territorio.  

Frente a la preeminencia de un modelo orientado hacia la agroexportación, y siguiendo el esquema de la gobernanza multinivel, los municipios pueden ser adecuados interlocutores con las bases sociales, para revertir de alguna forma los problemas identificados  frente a los cuales el gobierno nacional parece tener escasa capacidad de intervención.

Hay una tensión muy fuerte entre la producción regional y las cadenas de comercialización, pues los supermercados (importantes eslabones de la comercialización de productos) no están enfocados en lo local; es necesario incentivar encadenamientos directos y alternativas de consumo no concentradas en estos centros de distribución.

Existen algunos puntos de confluencia entre el estudio presentado y las actuales investigaciones del Instituto de la Ciudad. El análisis realizado en torno al mercado de San Roque, por ejemplo, permite considerar la incorporación de la población desplazada del campo a la ciudad, la movilidad urbana a nivel región, dinámicas de traslado de recursos, reproducción de dinámicas comunitarias, etc. dimensiones complementarias al estudio presentado. Esta investigación llegó a reconocer la fuerte relación entre las provincias que se señalan como parte del tercer anillo y el DMQ, así como la existencia de sectores del sur de Quito que se pueden conectar con microrregiones cercanas, estos planteamientos podrían ser analizados sobre la base de los resultados presentados en el conversatorio.

Otra investigación que se relaciona con la temática presentada es el “Estudio de Oferta turística mediante clusters que articulen las principales área de conservación, atractivos paisajísticos, sitios arqueológicos, actividades productivas y manifestaciones culturales del noroccidente del DMQ”   ésta realizó un reconocimiento de los elementos culturales y naturales de la región; detectando la vocación de pequeños emprendimientos turísticos y la necesidad de preservación de ecosistemas, para lo cual el fortalecimiento de líneas agroecológicas, reconocido en sus virtudes por la investigación presentada, es fundamental.

El modelo de investigación sobre cadenas productivas del ICQ, por su parte plantea, en base a investigaciones urbano-regionales, que es necesario mirar los otros polos de desarrollo en regiones intermedias para, con todos ellos, trabajar en un modelo integral de potenciación productiva, propuesta en la cual Quito aparece como nodo fundamental en el sistema nacional de ciudades. (cf. Boletin Conociendo Quito, ICQ, n 6)

Estos puntos podrían ser una vía para institucionalizar, repotenciar y difundir este tipo de investigaciones,  así como encontrar interesantes proyecciones para la definición de la política pública y de la acción ciudadana.

La jornada se cerró con el compromiso del ICQ para compartir y analizar conjuntamente la información presentada y dinamizar la consecución de la misma en torno a los aportes que el ICQ ha venido realizando en la materia.