El alumbrado público es parte esencial del paisaje urbano en la actualidad. Nuestro modo de vida en las ciudades está íntimamente ligado a la iluminación eléctrica privada y pública. Esta necesidad de iluminación ha evolucionado a la par de las ciudades y ha ido de la mano con el desarrollo técnico y tecnológico, ya que se diseña alumbrado público cada vez más eficiente y con fines urbanísticos específicos.

En su libro “Cities for People” el urbanista danés Jan Gehl[1] ubica a la iluminación como uno de los 12 criterios para un buen espacio público. Otros criterios concomitantes son que exista circulación de personas y espacios vivos en el día y en la noche. Esto reduce la delincuencia y el vandalismo.

ANTECEDENTES

De acuerdo al recuento histórico que realiza la Empresa Eléctrica Quito (EEQ) en su portal web, el primer foco en Quito se instaló en 1895. Esto se logró con un generador importado por un quiteño (M. Jijón) que era dueño de la Botica Norteamericana en la calle Sucre, entre García Moreno y Venezuela. Él hizo llegar la luz eléctrica hasta la Plaza de San Francisco, donde fueron instalados los cuatro primeros focos de arco voltaico.

En 1897 V. Gangotena se asoció con M. Jijón y J. Urrutia para fundar La Eléctrica para dar electricidad a la ciudad de Quito. Importaron una central de 200 kW, que se instaló junto al río Machángara. Se iluminó la Iglesia de la Compañía y luego se dio alumbrado público a la ciudad con 60 lámparas de arco voltaico de corriente continua, posteriormente sustituidas con 500 lámparas incandescentes de 16 bujías.

En 1900 los accionistas de La Eléctrica se acercan a técnicos norteamericanos, para invertir en la empresa eléctrica quiteña, que pasó a llamarse The Quito Electric Light and Power Company constituida legalmente en Estados Unidos, con capital mayoritariamente norteamericano. Se adquirió en Guápulo la hacienda El Infiernillo, al oeste del río Machángara, donde años más tarde se ubicó una planta hidroeléctrica de 200 kW.

Finalmente el 6 de octubre de 1937, el Concejo Municipal de Quito dictó la Ordenanza Nº. 479, con la cual se crea la Empresa Eléctrica Municipal otorgándole el carácter de empresa técnica comercial, dependiente del cabildo. La nueva planta eléctrica municipal instalada en Guangopolo inició sus operaciones el 21 de noviembre y contaba con una potencia de 3 400 kW, destinada a servir a 9.498 abonados. Con los años y cambios institucionales esta pasaría a ser la Empresa Eléctrica Quito (1955) con carácter de EP (Empresa Pública) desde 2009.

[2]

ENCUESTA MULTIPROPÓSITO 2019

Si bien la cobertura eléctrica en el Distrito Metropolitano de Quito (DMQ) es casi del 100%, el tema del alumbrado público es aún un inconveniente para ciertos sectores de la ciudad, como se mostrará posteriormente en el análisis de datos de la Encuesta Multipropósito 2019 que tomó una muestra estadísticamente representativa de 2.557 encuestas de diferentes parroquias que fueron agrupadas en 10 polígonos de acuerdo a la ubicación de cada parroquia del DMQ.

Dentro de los elementos que conforman un espacio público que brinde bienestar a quienes lo usan está una buena iluminación, lo que usualmente es parte de dotar de seguridad al mismo. Dentro de los noticieros se pueden ver periódicamente denuncias de personas que han sido robadas o que se sienten inseguras en espacios públicos como paradas de bus, parques, aceras, entre otras; y que atribuyen a la falta de iluminación  estos hechos.

Considerando a la encuesta en mención, a continuación en la tabla 1, se presenta un cuadro que porcentualmente ubica los problemas que las personas reportan dentro de cada polígono encuestado respecto a este tema.

 

Tabla 1.- Calificación del servicio de alumbrado por polígono.-

Fuente: DMQ, 2019

Elaboración: IMPU, 2019

 

En el cuadro anterior se ubican a los 10 polígonos encuestados y junto a ellos sus respectivas respuestas, es así que dentro del polígono Bicentenario las respuestas fueron que “no sabe o no responde” con el 0%; un 3,01% de las personas encuestadas contestaron que el servicio es “muy bueno”, “bueno” 59,02%, “regular” 21,05%, “malo”13,91%, “muy malo” 3,01%. Con el fin de tener más claro el análisis, en las tres últimas columnas de la tabla 1 se apartan los resultados de “Regular” y se suman las respuestas de quienes contestaron “Bueno + Muy Bueno” y “Malo + Muy Malo”, en el caso de Bicentenario “Bueno + Muy bueno” es de 62,03% y “Malo + Muy malo” es de 16,92%. El mismo análisis se realiza para el resto de polígonos.

Considerando esta línea de razonamiento y tomando en cuenta las tres últimas columnas, observamos que internamente el polígono peor calificado con respecto al servicio de alumbrado es Bicentenario con 16,92%, a su vez el 62,03% de los encuestados piensan que es entre “Bueno y Muy Bueno” y “Regular” el 21,05%. También llama la atención que el polígono de Solanda tiene una calificación de 16,08% entre “Malo y Muy malo”, y el 58,74% dicen que es “Bueno o Muy Bueno”, mientras que de “Regular” lo califica el 25,17%; siendo estos polígonos los que muestran mayor carencia de satisfacción del Servicio de Alumbrado.

En este sentido, es notoria la calificación negativa que tiene este servicio dentro del polígono Bicentenario, situado en la llamada “ciudad jardín”[3], es decir el centro norte de Quito, zona residencial y de clases medias consolidadas. Cabe resaltar además que aquí se ha concentrado con intensidades e intencionalidades distintas la obra pública municipal desde hace más de 6 años, primero con la salida del aeropuerto internacional y la intención de convertir su uso al de un gran parque urbano; y segundo con la construcción de la estación multimodal “El Labrador” del MetroQ en gran parte del área sur de este vasto predio. Por estos factores es llamativo que existan quejas en un factor de bienestar del espacio público como el del alumbrado.

No obstante, otra  zona céntrica que tiene calificaciones bajas es el polígono Mariscal, que sumado entre malo y muy malo tenemos 12,87% de los encuestados mostraron descontento con el servicio. Este sector tiene hasta su propia Administración Zonal especial turística y acoge a decenas de miles de turistas y usuarios se su zona rosa semanalmente. El deterioro del alumbrado en esta zona se debería mayormente a factores relacionados al giro específico del negocio que predomina en el lugar.

Magdalena y Solanda son polígonos con un porcentaje de descontento (entre “malo” y “muy malo”) del 12,34% y 16,08% respectivamente. En el caso de Solanda esto muestra una conjunción de factores más cercanos a los estándares de la segregación socio espacial en las ciudades latinoamericanas, es decir es un barrio que se encuentra lejos del hipercentro, tiene altísima población a veces hacinada y pauperizada.

Existen polígonos que están bastante satisfechos con el servicio, como Ponceano con un 86,56% entre “bueno” y “muy bueno”, superado por Cumbayá, con un 87,78%. Centro Histórico tiene un 77,42% de calificación positiva. En el caso de los primeros dos polígonos su desarrollo inmobiliario reciente y empujado por capitales privados de grandes empresas hace que sea lógico que se hayan construido con cierto nivel de planificación y criterios urbanísticos actuales. El caso de Centro Histórico es digno de análisis debido a su condición hiper céntrica, que por el nivel de atención e inversión pública debería reportar porcentajes mucho más altos de satisfacción.

En la siguiente tabla se desglosan los motivos por los cuales los encuestados respondieron que el servicio era “malo” y “muy malo” desde su percepción. Se realizará un análisis a partir de sus respuestas, se debe considerar que mientras más obscuro es el color rojo, mayor es la problemática:

Tabla 2.- Razón de la calificación de malo y muy malo en servicios de alumbrado.-

 

 

Fuente: DMQ, 2019

Elaboración: IMPU, 2019

 

Las y los encuestados que contestaron que el servicio se ubicaba entre “malo” y “muy malo” (219 de 2548 personas) atribuyen principalmente esto a las carencias en la iluminación de lámparas o el encontrarse las mismas en mal estado. Esto se da en un promedio de 65% de las respuestas, siendo el polígono Guamaní el que mayor descontento reporta al respecto con un 88%.

El siguiente motivo que mayor mención tiene es el de “cortes de luz frecuentes” con un promedio del 19%. Aquí el polígono Centro Histórico es el que reporta mayor incidencia de este problema con un 42%. Cabe recordar que en números absolutos las personas que reportan estos problemas son pocas frente a la muestra total, y muchas menos si las sectorizamos, donde este 42% de personas del Centro Histórico de Quito que reportan cortes de luz frecuentes son 26. Aun así si llama la atención que exista este factor en una ciudad como Quito y en un país que tiene un repotenciado sistema hidroeléctrico.

Finalmente en el tema de “falta de postes de luz” vale mencionar a los polígonos de “Mariscal” y “Solanda” que reportan menciones a esta carencia de un 26% y 24% respectivamente (5 y 10 personas respectivamente en números absolutos). Más allá de la mínima cantidad de encuestados que tienen esta queja, sigue siendo válido el preguntarse el por qué podría existir esta carencia en sectores tan céntricos –en el caso de Mariscal- o poblados como Solanda.

 

CONCLUSIÓN

Más allá de estas consideraciones, es decidor que existan aún estas carencias en el DMQ. La Empresa Eléctrica Quito, una de las más antiguas y de mayor reconocimiento en el Ecuador, debería incluir en su control de calidad el cumplimiento de metas de alumbrado público que estén acorde a las tendencias tecnológicas sustentables y al urbanismo que ve a las personas en el espacio público como señal inequívoca de bienestar.

Al ser el alumbrado público de total competencia de la EEQ, le atañe el mantenimiento de las mismas. El valor que el usuario paga por este servicio dentro de su planilla eléctrica mensual no es menor, y debería obligar a la EEQ a no solo mantener bien las luminarias sino modernizarlas con sistemas con sensores de luz ajustables, con recarga solar, eólica, kinética, etc.

Finalmente cabe preguntase cuál será el panorama en el resto del país, si en la ciudad mejor atendida del Ecuador en materia de servicios existen carencias inclusive en zonas del hipercentro.

 

[1] Gehl Jan, 2010, Cities for People, Island Press, Washington DC, USA.

[2] Fuente, portal web de la Empresa Eléctrica Quito.

[3] Denominada así oficialmente en el Plan Regulador de Quito (1942-1945) conocido como plan “Jones Ordiozola”.