Ante la recurrencia de incendios forestales en el año 2018,  el Instituto de la Ciudad realizó el análisis de los datos de susceptibilidad del año 2016 y eventos de incendios forestales de los años 2016, 2017 y 2018, a partir de información obtenida de la Secretaría de Riesgos del DMQ y del Cuerpo de Bomberos respectivamente.

El objetivo de este análisis apunta a comprender las condiciones en las que se producen estas amenazas antrópicas al ecosistema. Se mostrará su importancia al lograr comprender la relación del fenómeno con la realidad del desarrollo urbano  disperso; y con la afectación que este tipo de desarrollo puede implicar en el ecosistema; para ello se acude a varias fuentes, tanto de carácter administrativo, procedente de aquellas instancias encargadas de controlar y prevenir estos fenómenos, así como de la investigación académica y científica.

Parroquia San Juan. Fuente: Newslocker

AMENAZA ANTRÓPICA

Debemos entender que los incendios forestales se constituyen como un fenómeno que genera impactos negativos para el entorno ambiental, económico y sanitario de una ciudad. Estos se distinguen de los incendios estructurales – específicamente urbanos - por la gran superficie que logran afectar, provocando contingencias climáticas, no solo en los ecosistemas naturales, sino también en ecosistemas adyacentes como plantaciones forestales, agricultura, zonas urbanas, redes de transporte, redes de líneas eléctricas entre otras. (Secretaría del Ambiente, 2016)

TABLA 1. CLASIFICACION DE INCEDIOS FORESTALES[1]

Nivel

Superficie

Conatos

Hasta 0,5 ha

Nivel I

De 0,5 a 2 has.

Nivel II

De 2,1 a 10 has.

Nivel III

De 10.1 has. en adelante

 

Según Rothermel (1983), el régimen de incendios está determinado por: 1) la disposición, cantidad y tipo de combustibles forestales presentes en varias escalas espaciales ; 2) la topografía del territorio; 3) el nivel de prevención y la eficiencia en la extinción, y 4) la existencia de condiciones climáticas que permiten una mayor propagación del fuego. Es importante destacar que varios de estos factores están relacionados con actividades del ser humano (Vázquez de la Cueva, 2016) y se las denomina actividades antropogénicas.

ACTIVIDADES ANTROPOGÉNICAS

A pesar de que la mayoría de incendios forestales se registran en zonas consideradas rurales o en ecosistemas vírgenes cercanos a la ciudad, el aumento de las amenazas antrópicas -por la configuración dispersa[2] que el DMQ presenta actualmente – conduce a la sistemática remoción de cobertura vegetal, lo cual a su vez retroalimenta de manera estructural en dirección a incrementos significativos de los índices de vulnerabilidad ecosistémica.

Dicha vulnerabilidad emerge de las denominadas actividades antropogénicas como la expansión de zonas agrícolas,  el rápido incremento no regulado de la mancha urbana, la construcción de vías, instalación de oleoductos/poliductos y tendido eléctrico periférico, condiciones que en su conjunto promueven un incremento gradual de la temperatura promedio anual; fenómeno recurrente denominado como calentamiento global.

Parroquia Lloa. Fuente: El Telégrafo

 

Son cinco los ecosistemas que se han determinado como susceptibles a amenazas antrópicas en el DMQ. Priman los entornos con arbustales secos y relictos de bosque seco, seguidos por plantaciones forestales y vegetación en regeneración. Además el aumento de temperaturas generadas por las actividades antrópicas afecta a páramos, bosques húmedos, arbustos húmedos que producen una disminución de los caudales y el decrecimiento de reservas de agua, limitando la capacidad de producción agropecuaria, así como de energía para el consumo industrial y doméstico. (Secretaría del Ambiente, 2016)

Se entiende que la quema de basura y la quema agrícola son la principal causa de conatos de incendios forestales. De hecho, la quema de este tipo fue la que inició el fuego en la localidad de Nayón el 15 de Julio de 2018 con una afectación espacial de 34.000 ha. El 60% de los incendios forestales se producen por la mano del ser humano. El 40% restante se lo puede atribuir a causas accidentales. (El Comercio, 2018) Dichas causas accidentales se caracterizan como tales al no ser provocadas por la intervención humana, llevándonos a pensar que el deterioro del ecosistema es una de ellas; otra sería la característica natural de las zonas susceptibles a incendios y una indirecta sería la influencia de las actividades antropogénicas que forman parte de la construcción de nuevos espacios urbanos; nuevas condiciones de deterioro de los ecosistemas vírgenes del DMQ y/o la recurrencia de eventos por la falta de recuperación de una área ya afectada.

RENOVACIÓN DEL ECOSISTEMA AFECTADO

Según la Secretaría de Ambiente, la recuperación de las áreas quemadas contempla dos procesos. El primero, relacionado con la recuperación de la cobertura vegetal, que es de corto y mediano plazo, según la cobertura afectada. El segundo se relaciona con la recuperación de las funciones ecológicas de los sitios afectados, esto es de largo plazo y puede durar hasta décadas y más, dependiendo del nivel o grado de afectación.

El resultado de esta tarea permanente dirigida a recuperar las zonas afectadas, ha logrado cubrir una extensión total de 1.600 hectáreas (ha) en el DMQ entre el 2015 y 2018, con una siembra total de 196.000 árboles, plantados en sitios de incidencia, previo un monitoreo parcial. Debido al tiempo establecido para la recuperación de un ecosistema y en función de las capacidades de personal, recursos financieros y equipamiento es factible enfocar las actividades a la prevención, así como el tratamiento de las zonas afectadas para evitar la recurrencia.

Parroquia Lloa. Fuente: Expreso

PRINCIPALES PUNTOS SUCEPTIBLES A EVENTOS FORESTALES, NUMERO DE EVENTOS Y AREA AFECTADA. PERIODO 2016 – 2018

Los principales puntos  de susceptibilidad a incendios forestales están en el Atacazo, Ilaló, autopista General Rumiñahui, la E35, Píntag, Pifo, Tababela, Collas, La Bota, Lloa, Llano Grande, Cerro Casitahua, San Antonio de Pichincha, Zámbiza, Perucho, Virgen del Cinto, Camino de Velasco, Pululahua, Guagua Pichincha, Checa, El Quinche y San Juan.

Las parroquias  rurales de Pintag, Pifo, Lloa, San Antonio de Pichincha, San José de Minas y Calacalí comprenden el 57% del área total de la categoría de susceptibilidad a incendios alta y critica en el DMQ.  Esto es, 5170 hectáreas.

 TABLA 2. PARROQUIAS DEL DMQ CUYOS EVENTOS FORESTALES SON CONSIDERADOS DE RELEVANCIA. PERIODO 2016-2018. INSTITUTO DE LA CIUDAD.

 

El 82% del área quemada en los 3 últimos años pertenece a las parroquias de Lloa, San Juan, Píntag, Checa, Pífo y San José de Minas (2031 ha. entre los años 2016 y 2018).

De igual manera, si analizamos por número de eventos, las parroquias de Pífo, Checa, Píntag, El Quinche y las parroquias urbanas de El Condado y Conocoto contienen el 42 % del total de eventos registrados por el cuerpo de bomberos (106 eventos acumulados desde el año 2016).

Para lograr una mejor comprensión del comportamiento de los incendios en el DMQ analizando las dimensiones de susceptibilidad, número de incendios y área quemada, se tomó en cuenta los cuatro mayores aportantes en cada una de las parroquias.

Así en el mapa de calor del Gráfico 1 se muestra una relación de causalidad entre las variables analizadas.

 

Gráfico 1. Zonas Susceptibles a Incendios Forestales y Áreas Afectadas por Evento.ICQ. 2016 -2018

 

La comparación nos muestra la relación entre el porcentaje de área de susceptibilidad en % del total del DMQ (eje x), el número de eventos en % del total acumulado (eje Y) y el tamaño del área quemada acumulada  (tamaño de la burbuja).

Grafico 2. Análisis de Susceptibilidad, Número de Eventos y Área Quemada en el DMQ. ICQ.

 2016 -2018

 

En esta relación podemos observar que las parroquias con mayor porcentaje de susceptibilidad, Pifo y Pintag poseen un mayor número de eventos. Sin embargo, las parroquias de San Juan y LLoa, con un bajo porcentaje de susceptibilidad y eventos, registraron las mayores áreas quemadas en relación con las otras parroquias analizadas.

INDICADOR DE NUEVAS AGLOMERACIONES DISPERSAS EN EL DMQ

La presentación del análisis exploratorio puede determinar que las zonas de quebradas y bosques de las parroquias rurales del DMQ contienen el mayor porcentaje de zonas susceptibles a incendios forestales, sin embargo se muestran nuevas ocurrencias en zonas donde las categorías de susceptibilidad y eventos es considerada baja, a pesar de que, el área afectada en estos lugares contempla un porcentaje importante respecto a otros eventos recurrentes en la geografía del DMQ.

El lugar específico en el cual se produce este fenómeno es la Parroquia de LLoa (Gráfico 3) con un 28% del total de área afectada por incendios forestales en el DMQ, y una susceptibilidad de apenas el 7,2% en un solo evento. Dichos indicadores permiten tomar a este evento forestal como un indicador que posibilita percibir el actual dinamismo estructural de la mancha urbana, ya que al ser un fenómeno con características excepcionales o diferenciadoras nos plantea un sinnúmero de significaciones referidas a la relación existente entre las amenazas antrópicas (Incendios Forestales) y la emergente actividad antropogénica generada por la modalidad de aglomeración dispersa.  

Parroquia Lloa. Fuente: El Telégrafo

Las expansiones urbanas dispersas aparecen como punto de fuga, tienden a configurarse como centro, como agregación de hechos y significaciones que resultan de operaciones selectivas, que producen a su vez periferias y segregaciones; al tratarse de operaciones selectivas, necesariamente excluyen otras posibilidades de resolver el principio de aglomeración. Sin embargo estas formas alternas,  permanecen como posibilidades que proyectan otras modalidades de ocupación del espacio, otras dimensiones de estructuración. (Echeverría, 2018) La transformación del ecosistema inmediato puede variar respecto a la actividad antropogénica prominente de un lugar específico, dichas aprehensiones referidas a la geografía del DMQ permitirían un plan de prevención y reversión de amenazas antropogenicas, complejizando el protocolo de acción sobre el espectro causal de los incendios forestales, que actualmente se contempla solo con los incendios agrícolas y quema de basura.

Otro lugar específico donde se vislumbra esta relación es en la Parroquia de San Juan (Gráfico 4) con un 18,5% del total de áreas afectadas por incendios forestales en el DMQ, con una susceptibilidad apenas del 0,8% en los únicos dos eventos registrados en comparación a parroquias de susceptibilidad recurrente como Pintag (19,4%) o Pifo (12%) en donde el área de afectación es mínima.

El caos que converge en estos nuevos espacios urbanos genera vulnerabilidad ecosistémica condicionada por las actividades antropogénicas caracterizadas por la expansión de zonas agrícolas,  el rápido incremento de la mancha urbana, la construcción de vías, instalación de oleoductos/poliductos y tendido eléctrico periférico. Estas actividades se generan dentro de las nuevas centralidades dispersas y se relacionan con el ecosistema inmediato que produce no solo amenazas antrópicas, sino el reconocimiento de parámetros de cambio y desarrollo de la ciudad. Bajo una suerte de conjunción entre percepciones (Análisis de Amenazas Antrópicas) y significaciones (Análisis de Actividades Antropogénicas) que emergen de estos nuevos centros dispersos en el DMQ y/o el grado de susceptibilidad según las características del entorno (Ecosistemas).

El Panecillo. Fuente: El Comercio

Esta superposición o compenetración de elementos y de modelos permite evidenciar las características de la transformación de las estructuras urbanas y su funcionamiento como campo estructural para el gobierno del territorio sobre la gestión de riesgos.

 

GRÁFICO 3. Nuevas Centralidades Dispersas y áreas afectadas por Amenazas Antrópicas. Parroquia Lloa 2019.  Elaborado por D. Uscocovich a través de Google Earth.


FIGURA 4. Nuevas Centralidades Dispersas y áreas afectadas por Amenazas Antrópicas. Parroquia San Juan 2019. Elaborado por D. Uscocovich a través de Google Earth.


METODO DE PREVENCIÓN

Es la conformación de una metodología de análisis basada en datos cualitativos y cuantitativos la que permite un desarrollo asertivo de resultados. En este caso, a partir de las percepciones que resultan de las amenazas antrópicas, se pudo verificar nuevos focos importantes de expansión urbana periférica concebida como centralidades dispersas. Los eventos forestales que han llamado la atención se caracterizan por la gran extensión que lograron afectar a pesar ser zonas consideradas poco susceptibles de riesgo. Específicamente  en  ecosistemas pertenecientes a las parroquias de Lloa y San Juan estos eventos extraordinarios se ven significados por situaciones referidas a la  expansión  urbana y sus actividades antropogenicas, así como a las características esenciales de los ecosistemas expuestos a la expansión.

Ciudad de Quito. Fuente: La Hora

El  estudio en campo a partir de esta metodología establecerá una plataforma de  datos almacenados y catalogados a partir de tres ejes: Análisis cuantitativo de las amenazas antrópicas, características de las nuevas centralidades dispersas y las principales actividades antropogénicas que se desarrollan en las mismas, y estudio de las características ambientales que componen a los ecosistemas contiguos a las centralidades emergentes. El estudio mostrará también las distorsiones que experimenta el nuevo modelo de expansión dispersa en su construcción caótica e improvisada, posibilitando nuevos acercamientos interpretativos sobre la evolución de la ciudad.

A partir de los resultados expuestos, se puede generar una serie de ejercicios para la construcción de políticas preventivas en cuanto a gestión de riesgo, conocer las condiciones en que se producen las actuales expansiones urbanas en el DMQ  y cómo las actividades inmersas en esta modalidad, favorecen la vulnerabilidad ecosistémica y la propagación de las amenazas medioambientales.

Ante una presencia cada vez más fuerte de cambios extremos de clima, síntoma de la emisión de carbono, a su vez síntoma de actividades humanas, es indispensable el desarrollo de metodologías que involucren y complejicen al objeto de estudio como posibilidad de definir más articuladas e integrales políticas de prevención y mitigación de efectos adversos. 

 

BIBLIOGRAFIA

MEDIOS ESPECIALIZADOS

Rothermel, R. (1983). How to predict the spread and intensity of fires? SDA, Forest Service, Gen. Tech. Rep. INT-143, Ogden, UT.

Vázquez de la Cueva, A. (2016). Incendios forestales en la España peninsular (1974-2010). Monografía INIA, Serie Forestal nº 29.

Secretaría de Ambiente del DMQ. Instituto de la Ciudad. (2016) Atlas Ambiental Quito Sostenible. Municipio de Quito.

Echeverría Julio. (2018). Estudio de la Ciudad. Cuestiones Urbanas, ICQ, Vol.6. N°1. ISSN.1390-9142

MEDIOS MASIVOS

https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/quito/1/plan-prevencion-respuesta-incendios-forestales-quito

http://www.quitoinforma.gob.ec/2018/07/13/municipio-de-quito-mantiene-trabajos-de-recuperacion-de-cobertura-vegetal-en-areas-afectadas-por-incendios/

http://www.quitoinforma.gob.ec/2018/07/15/bomberos-quito-controlo-incendio-en-nayon/

http://www.quitoinforma.gob.ec/2018/07/18/incendios-forestales-tienen-alto-impacto-ambiental/

https://www.elcomercio.com/actualidad/bomberos-combaten-incendio-forestal-atacazo.html

https://www.elcomercio.com/actualidad/quito-incendios-factores-influyeron-sectoresvulnerables.html

 

 

[1] Clasificación de incendios forestales de acuerdo al Plan de Prevención y Respuesta a Incendios Forestales desarrollado por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Metropolitano de Quito (2017).

[2] La ciudad dispersa aparece como resultado de una lógica de inestabilidad y diferenciación de los ciclos económicos propios de la modernización, la inestabilidad de los ciclos políticos y su escaza institucionalización en la planificación,  producen distintos polos de agregación o de articulación, que podrían caracterizarse como una específica modalidad de aglomeración dispersa. (Echeverría, 2018)