Calle Chile, Centro Histórico- Quito. Fuente: Diario Últimas Noticias

El Centro Histórico de Quito es un territorio complejo en el que coexisten diversidad de personas con diferentes condiciones de vida. Las investigaciones que ha realizado el Instituto de la Ciudad en San Roque, así como la información generada a través de la Encuesta Multipropósito ICQ-2016, aplicada en los 14 barrios que la conforman, proporciona elementos claves para realizar una descripción exhaustiva y diferenciada de varios componentes socioeconómicos en el CHQ, así como caracterizar los grupos sociales que en él habitan.   

 

TRABAJO FUERA DEL HOGAR

La dimensión comercial del CHQ es, en paralelo con la patrimonial/ turística, una de las más importantes y complejas de sus dinámicas, y es la base que define su comportamiento demográfico. Es por esto que la mayoría de personas que viven en el CHQ, tienen vinculación con la capacidad de generación de empleo presente en este territorio (al respecto remitirse al análisis Dinámicas Demográficas en el CHQ (2/14)[1])

Con relación al tipo de empleo, se observa que en el CHQ existe un 50% de trabajadores por cuenta propia[2]. Este tipo de trabajo engloba un gran conjunto de actividades que incluyen: micro-empresarios, trabajadoras sexuales, vendedores autónomos, lustrabotas intermediarios, comerciantes, entre otros. Los empleados privados[3] cuentan también con un importante 30% entre los jefes o jefas de hogar que trabajan en el CHQ, seguidos de los trabajadores públicos[4]. Finalmente se encuentra una menor concentración en trabajadores no remunerados[5] (4%) y en jornaleros y peones[6] (3%).

 

 Fuente: Encuesta Multipropósito CHQ -2016

Elaboración: Instituto de la Ciudad

 

La opción de trabajo por cuenta propia encuentra un contexto propicio en el CHQ debido a su vocación comercial, la cual tiende a perpetuarse por las iniciativas productivas y comerciales de quienes lo habitan. En el CHQ existe una concentración importante de mercados y distribuidores mayoristas, que sumado a un intenso tránsito de peatones, favorece a los emprendimientos de los trabajadores por cuenta propia, con distintos grados de regularización.

Esta vocación de trabajo por cuenta propia, se traduce en muchos casos en ocupación informal del espacio público. Los datos sobre uso del espacio público arrojan que el 7% de los habitantes del CHQ utilizaron las calles como lugar de trabajo y un 3% como espacio para la “recreación y trabajo”, esto es más relevante en la Zona Envolvente Occidental[7] y en el Eje 24 de Mayo.

Por su parte, el informe del urbanista Salvador Rueda puntualiza que la dinámica comercial del CHQ es importante y estima que “cerca del 54,5% de la superficie total del CHQ se encuentra a menos de 300 metros de actividad comercial.” (Rueda, 2015: 56)

 

Lustrabotas en la Plaza de San Francisco Quito. Fuente: Diario Expreso

El trabajo como vendedor autónomo en el espacio público del CHQ es un fenómeno existente a pesar de las importantes intervenciones llevadas adelante por el Municipio de Quito a partir de la década de los 90 del siglo XX. Los datos sobre la incomodidad que generan los vendedores autónomos para los habitantes del CHQ sobre este tema no son mayormente relevantes. Se observa que frente a la pregunta sobre los principales problemas en el espacio público, los residentes destacan la inseguridad (16%), la suciedad (15%) y la ocupación de indigentes (8,9%). La ocupación por presencia excesiva de comercio informal, fue destacada por el 4% de los encuestados, siendo los residentes del Núcleo Central quienes visualizan estas prácticas de trabajo como problemáticas (7%).

A partir de la década de 1970 el CHQ empezó a vivir una lógica de cambio de uso del suelo de residencial hacia comercial y de servicios, especialmente en la zona del Núcleo Central, en donde gran parte de sus viviendas tienen comercios en la planta baja (Rueda, 2015).[8] Gran parte de los residentes del CHQ tienen interacción con esta dinámica comercial, como trabajadores y como consumidores.

 

Fuente: Encuesta Multipropósito CHQ -2016

Elaboración: Instituto de la Ciudad

 

El tipo de empleo tiene una correlación directa con el nivel de ingresos de los residentes del CHQ. Si se hace una comparación entre las tres principales actividades (empleado público, empleado privado y cuenta propia), se observa que la mayor concentración registrada por los trabajadores por cuenta propia (27%) y privados (32%) se encuentra en el rango de ingreso familiar de entre $331-$524 dólares; mientras que los empleados públicos registran su pico más alto (31%) en el rango de ingresos $801-$1300.

Se observa, por otro lado que los trabajadores por cuenta propia (16%) y los trabajadores privados (15%) participan marginalmente de un ingreso familiar superior a los $800; mientras que casi la mitad de los trabajadores públicos (45%) logran este ingreso familiar o más.  Así mismo se observan condiciones de precariedad entre los trabajadores por cuenta propia cuyo 23% tienen un rango familiar de ingreso de $0-$330, por debajo del salario mínimo vital y de la canasta básica nacional.[9] Esto está relacionado a las economías de sobrevivencia que perviven en varios sectores del CHQ, cuyas características y dinámicas han sido descritas por el Instituto de la Ciudad en el Boletín N°5 (2015) y otros estudios.

 

Vivienda y trabajo

De acuerdo al Censo Nacional de Vivienda del 2010, 64.6% de las viviendas en el CHQ son arrendadas. Del mapeo urbanístico realizado en la investigación sobre el CHQ, se identifica que varias de ellas son utilizadas como locales comerciales. Igualmente en entrevistas realizadas para este mismo estudio -donde resalta que el precio del arriendo dista de ser barato- se evidencia que el optar por vivir en el CHQ, usualmente tiene como factor la oportunidad de trabajo que la masiva concurrencia hacia esta zona comercial genera, tendencia descrita en el análisis: La vivienda en el Centro Histórico de Quito (3/14)

 

Locales comerciales en planta baja. CHQ. Fuente: El País

El crecimiento poblacional de Quito ha tenido directa relación con esta percepción de ser una ciudad donde existen mayores oportunidades de trabajo. Esto se ha dado de manera creciente desde inicios del siglo 20, donde los intentos de modernización e inversión en infraestructura se han visto reflejados principalmente en la capital. La conjunción de la reforma agraria y el boom petrolero desde mediados de los 1960, fue uno de los factores definitivos de crecimiento de la ciudad y de migración masiva y continua hacia la misma[10], gran parte de la cual se concentró en el CHQ.  

Respecto a la dinámica laboral, algunos de los estudios que abordan el comercio autónomo son de larga data y se pueden observar interesantes aproximaciones ya hacia la década de 1990. Enríquez (1991), por ejemplo, realizó un análisis detenido del comercio callejero, partía de la premisa de que estas prácticas, más allá de constituir un problema de uso del espacio público, posibilita la generación de recursos para amplias capas de la población cuya mano de obra no puede ser absorbida por el aparato productivo de la ciudad.

 

Centros Comerciales del Ahorro. CHQ. Fuente: El Telégrafo.

El autor observa las conexiones entre economías medianas, y grandes y las economías de sobrevivencia, evidenciando también los cambios urbanísticos que la economía comercial genera en el CHQ -bodegas en sustitución de vivienda-, punto que también es adecuadamente descrito por del Pino (2010). Aunque las condiciones de los trabajadores autónomos han cambiado dentro de esta zona, donde se han producido procesos de rehabilitación y reubicación intensivos (Valdivieso, 2007; Monsalve, 2007), las conexiones citadas entre diferentes tipos de economía se mantienen presentes en el siglo XXI.

 

EDUCACIÓN

 

Fuente: Encuesta Multipropósito CHQ -2016

Elaboración: Instituto de la Ciudad

 

Se considera que existe una correlación importante entre el grado de educación y preparación formal y las posibilidades de acceso a determinados trabajos. Los datos obtenidos mediante la Encuesta Multipropósito muestran que en el CHQ prácticamente no existen personas que carezcan de algún grado de escolaridad y aquellas que han alcanzado únicamente la primaria incompleta son muy pocas (4%). También se observa que aquellas que tienen un nivel de postgrado son marginales (1%) y que un tercio de la población del CHQ ha alcanzado educación media o bachillerato completo.

Aquellas que han alcanzado educación superior completa son el 18% y son ellas los que tienen mayor posibilidad de acceder a puestos vinculados al gobierno nacional o local, esto se evidencia cuando se realiza un cruce entre los tres principales tipos de trabajo de los jefes de hogar del CHQ con su nivel de escolaridad. El 58% de aquellos que trabajan como empleados públicos superan el nivel de educación superior; mientras que los que trabajan por cuenta propia alcanzan este nivel de preparación apenas en un 24% y los empleados privados en un 30%. Mientras tanto el 40% de los que trabajan por cuenta propia alcanzan un nivel máximo de educación básica completa.

 

Fuente: Encuesta Multipropósito CHQ -2016

Elaboración: Instituto de la Ciudad

 

SEGURIDAD SOCIAL

Respecto al acceso a seguridad social, se puede observar diferencias existentes entre la afiliación a seguridad social de los jefes y jefas de hogar y sus cónyuges e hijos; el grupo menos vulnerable dentro de esta comparación son los jefes de hogar, grupo compuesto, en su mayoría, por varones (72%), mientras que los cónyuges, grupo compuesto mayoritariamente por mujeres, está menos amparado por la seguridad social (40%). Se observa que incluso los primeros hijos que trabajan (46%), tienen mejores condiciones de acceso a seguridad social que el grupo de cónyuges. Así mismo, se muestra que existe una incidencia importante del trabajo no remunerado en este grupo (35%), y que su participación como empleado público es bastante marginal (6%), incrementando las malas condiciones de vida entre las habitantes del CHQ.

 

Artesana en pasaje del CHQ. Fuente: Museos de la Ciudad.

Fuente: Encuesta Multipropósito CHQ -2016

Elaboración: Instituto de la Ciudad

 

GÉNERO Y MIGRACIÓN

Para comprender los fenómenos referidos al trabajo femenino en el CHQ, es pertinente el acercamiento a perspectivas como las de Cuminao (2012) quien realizó una interesante aproximación al trabajo de las rodeadoras vinculadas al comercio de San Roque. Otra aproximación relevante, que aporta a la comprensión de las dinámicas y condiciones de las mujeres en el Mercado San Roque, la elaboró el Instituto de la Ciudad, destacando las formas de vinculación al mundo del trabajo de las desgranadoras y  otras comerciantes autónomas, describiendo las dinámicas que caracterizan a las redes de sobrevivencia en las cuales se encuentran insertas (Moscoso, Ortega, Sono, 2015:101). Gran parte de estas trabajadoras residen en el área de influencia del mercado, ubicada en la parte norte de la Zona Envolvente Occidental y hacia el Oeste del Eje 24 de Mayo.

 

Vendedoras autónomas fuera del Mercado Central. CHQ. Fuente: Pinterest

Finalmente, otro tema que tiene especial relevancia en lo relacionado con el mundo del trabajo es el lugar de procedencia de los trabajadores. Se observa que los jefes de hogar migrantes internos residentes en el CHQ son casi la mitad. Muchos de ellos provienen de la propia provincia de Pichincha, pero también se observa un importante aporte de población de Chimborazo (12%), Cotopaxi (6%) y Tungurahua (4%). De las provincias de la Costa destaca la presencia de manabitas (4%). Los datos obtenidos mediante la encuesta permiten observar algunas posibles tendencias de acuerdo al lugar de origen; al respecto remitirse al análisis Movilidad humana y residencia en el Centro Histórico de Quito (4/14).

 

Fuente: Encuesta Multipropósito CHQ -2016

Elaboración: Instituto de la Ciudad

 

Si se hace el cruce entre la respuesta obtenida de los jefes de hogar de acuerdo al lugar de procedencia, se observan algunos datos que refuerzan los hallazgos encontrados en las investigaciones mencionadas; ello evidencia cómo las redes familiares determinan fuertemente los lugares de llegada y las ocupaciones de quienes se incorporan a la vida urbana. Se observa que los migrantes provenientes de Tungurahua (65%) y Chimborazo (59%) se ocupan mayoritariamente en el trabajo por cuenta propia, lo cual está fuertemente relacionado con las redes de familiares y de amigos que residen en la ciudad, quienes les ayudan a incorporarse al mundo del trabajo informal dotándolos de hospedaje, vinculándolos a las redes de trabajo y enseñándolos la dinámica de su nuevo lugar de vida. La situación de los residentes provenientes de Manabí es diferente, puesto que se observa una tendencia más marcada a trabajar como empleados privados (48%). De su lado quienes presentan mayor participación como empleados públicos son los de Pichincha (13%) y los lojanos (18%). Aquellos que destacan en tareas de jornaleros y peones son los provenientes de las provincias de Chimborazo y Cotopaxi. Del total de 50 jefes de hogar jornaleros y peones entrevistados en la encuesta multipropósito, 24 son de Chimborazo y 14 de Cotopaxi. Como se observó en el estudio de San Roque (Moscoso, Ortega y Sono, 2015), gran parte de estos trabajadores están vinculados a la construcción, actividad históricamente desempeñada por indígenas; este tipo de trabajo se alterna normalmente con tareas desempeñadas en el Mercado como la de cargador, etc (Moscoso, Ortega, Sono, 2015)[11]

 

Fuente: Encuesta Multipropósito CHQ -2016

Elaboración: Instituto de la Ciudad

 

COMENTARIO

La composición socioeconómica del CHQ se encuentra determinada por elementos como la educación, la ocupación, los ingresos, la jefatura de hogar femenina y el acceso a la seguridad social. De los análisis hasta ahora realizados se desprende que, aunque se ha identificado un grupo poblacional que ha alcanzado niveles socioeconómicos medios, existe otro grupo no menos importante de habitantes, que no ha logrado aún alcanzar mejores niveles de calidad de vida. De acuerdo al CPV 2010, el 34,9% de la población del CHQ (14.140 habitantes) vive en condiciones de pobreza por necesidades básicas insatisfechas (NBI) y un 8,1% está en pobreza extrema. Un análisis más a detalle indica que, las condiciones de pobreza por barrio se acentúan en La Victoria, con el 27% de los hogares bajo esta condición, seguido por un 26% en los barrios de San Roque, Panecillo y San Diego.

Las diferencias en los porcentajes de cobertura de seguridad social de la Población Económicamente Activa del CHQ[12] también son decidoras al respecto: únicamente el 30,7% está afiliada a la seguridad social (INEC – CPV 2010).

Las observaciones desarrolladas a partir de los datos expuestos, permiten estimar la necesidad de generar políticas sociales y económicas incluyentes, y de redistribución que permitan subsanar las asimetrías que aún prevalecen en este sector de la ciudad.

 

[1] Un detalle que cabe mencionar de este documento es que la mayoría de familias son biparentales con hijos con un 40%.

[2] Los conceptos utilizados para el diseño de la Encuesta Multipropósito corresponden al marco conceptual del INEC sobre condiciones de vida. En cuanto a trabajo por cuenta propia: Se considera como tal a los trabajadores que desarrollan su actividad utilizando  para  ello,  solo  su  trabajo  personal,  es  decir  no  dependen  de  un  patrono  ni  hacen  uso  de  personal asalariado, aunque pueden estar auxiliados por trabajadores familiares no remunerados. También se incluyen aquí los socios de cooperativas de producción o de sociedades de personas que no emplean asalariados.

[3] Se considera como tal a las personas que trabajan en relación de dependencia en el sector privado y reciben un pago por su trabajo sea sueldo, salario o jornada.

[4] Se considera como tal a las personas que trabajan en relación de dependencia en el sector público y reciben un pago por su trabajo sea sueldo, salario o jornada.

[5] Personas que trabajan o ayudan en el trabajo, en un negocio o empresa, sin recibir ningún pago por el trabajo realizado. La característica principal de esta categoría estaría dada por prestar sus servicios a una persona que no es miembro del hogar investigado.

[6] Personas que trabajan o ayudan en el trabajo a otras  personas  que  tienen  relación  de  dependencia  con  una  empresa,  institución,  etc.  en calidad de asalariados y jornaleros.

[7] Para la ejecución de la encuesta multipropósito y para fines de investigación se dividió al territorio del CHQ en 4 partes: Zona envolvente Occidental (San Roque, El Tejar), Zona envolvente Oriental (La Marín, San Marcos, La Tola), Núcleo Central (patrimonio monumental) y Eje 24 de Mayo (boulevard 24 de mayo, parque Cumandá). Cada una de las zonas fue objeto de la Encuesta con un muestreo diferenciado. Para más información remitirse al análisis: Calidad de vida y Patrimonio Urbanístico en el Centro Histórico de Quito. Resultados de la Encuesta Multipropósito (1/14)

[8] Aunque los usos comerciales de las plantas bajas se registran al menos desde principios del siglo XX.

[9] Se debe tomar en cuenta que el rango de ingresos familiares está establecido por lo que ha declarado el jefe o jefa de hogar. Se conoce por experiencias previas que en esta pregunta existe subregistro; sin embargo las tendencias encontradas son bastante claras.

[10] Para mayor referencia respecto a este tema se puede consultar el artículo de la Revista Cuestiones Urbanas volumen III No. 1, Orígenes de la segregación socio espacial en Quito, pág. 73

[11] También en Revista Cuestiones Urbanas Volumen IV No. I, “El mercado popular como alternativa de vida en la ciudad, el caso Mercado San Roque” pág. 143

[12] 39228 personas.